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En la foto se destaca la casa de Filadelfio García, ubicada en medio de la carretera entre La Trampa de abajo y la de arriba. Cuando se hizo esta toma había neblina, por eso se ve difusa. En la mitad, a la izquierda, se observan algunos gaviones recién construídos para reforzar la vía.

Gaceta Oficial del estado Mérida de fecha 15 de enero de 1992, número extraordinario. Año XCII. Artículo 84.

 La parroquia La Trampa, cuya capital es la población de La Trampa, tiene los siguientes límites:

 Por el Norte; el municipio Andrés Bello, en sus límites generales con el municipio Sucre, desde la confluencia de los ríos Quebradón y Cacique (N956100-E217800), aguas arriba por este último hasta la desembocadura de la quebrada La Osa y en la misma forma por ésta hasta su nacimiento en el alto de El Cidral. Luego se toma la cresta que conduce al páramo El Tambor, donde nace la quebrada San Eusebio.

 Por el Este; la parroquia Jají, desde el páramo El Tambor, donde nace la quebrada San Eusebio, en dirección Sudoeste por la divisoria de aguas del río Cacique y quebrada La Sucia, hasta el nacimiento de la quebrada El Quebradón (N949700-E236600).

 Por el Sur; territorio de la capital Lagunillas del municipio Sucre y la parroquia Chiguará, por una cresta hacia el Sudoeste, siguiendo el páramo San Bailón y pasando por el sur de El Rincón y las nacientes de las quebradas El Joque, El Barro, Los Corrales y El Anís, se dirige hacia el Nordeste por una cuesta que lleva hasta el filo de Belén, en la carretera que va de La Trampa a Belén (N940500-E228600), y luego por la misma cresta hasta el filo El Cambur y el picacho de Morro Negro y de aquí a la parte más alta del cerro Los Llanadores.

 Por el Oeste; la parroquia Chiguará, desde el cerro Los Llamadores donde nace el río Quebradón, aguas debajo de este río hasta su confluencia con el río Cacique, punto de partida del límite norte.

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Subida para acceder a La Trampa de arriba. Del lado izquierdo se ve el muro de contención de la laguna La Pantanosa

La Trampa de abajo, la vieja o grande, allí se construyeron las primeras casas, lo cual puede considerarse como el nacimiento del pueblito.

Antiguos dueños de casas: Donde vive Tomasito era de Tomás Rojas. La de Altidoro era de Jesús Rojas Vielma. La de Justino era de Manuel Rojas Vielma, de Belén. Donde funcionó el botiquín era de Encarnación Ortega.

La Trampa de arriba, también nombrada El Regocijo y cerca de la laguna La Pantanosa, La Trinchera.

La casa donde funciona la bodega Palermo era de Manuel Uzcátegui. Al frente, donde Linda, había una casa de techo de paja perteneciente a Jesús Ibarra. Donde vive Iria era de Ismael Valero.

En El Tigre vivió Leongino Guillén y María Pernía.

La placita Bolívar la construyó el maestro Ángel Antonio Ramírez en 1974.

En El Rincón vive Ramón Rojas y Sixta García. El Rincón es “… una propiedad colectiva, herencia o sucesión de una familia extendida. En este terreno está la casa principal de esa familia, más varias casas individuales de parejas, las cuales trabajan la tierra del rincón individualmente”. (1)

(1) Clarac, Jacqueline. Pág. 25.  [Dioses en exilio. (Representaciones y prácticas simbólicas en la Cordillera de Mérida. Ensayo Antropológico). Colección Rescate 2 (FUNDARTE). Editorial Arte. Caracas. Venezuela 1981].

Tribus que vivían en la planicie de Jamuén, a la llegada de los españoles.  “Indios de Lagunillas: Mucuúnes, Jamuenes, Casés, Orcasés, Quinaroes, Mucumpíes, Tibicuates, Maculares, Mucumpús”. (Sanoja y Suescum. Pág. 25).

De qué manera se expresó el fiscal García Valverde del capitán Juan Rodríguez Suárez luego de que este último penetrara en la Provincia de las Sierras Nevadas de Mérida, en 1558, ante la petición que le hizo el obispo del Nuevo Reino de Granada, Fray Juan de los Barrios. “… es incendiario de mieses, de pueblos de indios y de los mismos indios, porque quemó muchos indios vivos en sus propios bohíos, mató muchos indios, tomándoles sus tierras, mujeres e hijos, los apedreó e hizo comer de los perros, para que estas crueldades sonasen entre los indios. De noche estando los indios en sus casas los ranchaba, tomaba y empalaba vivos… corrompió y dio causa que corrompiesen y tomasen por fuerza muchas indias, muchachas vírgenes…”. (Parada. Pág. 25).

“Bartolomé Gil Naranjo funda 50 pueblos… agrupados en comarcas, la primera de ellas estaba ubicada en triángulo formado por las actuales poblaciones de Lagunillas, La Sabana y Jají, en aquel entonces constituidas por los asentamientos de… La Sabana… Mucurusturu… Este último encomendado a Andrés de Vergara. (Parada. Pág. 23).     

 Si se observa el Mapa Nº 1, que apoya esta información, se deduce que el área circunscrita allí, abarca el sitio donde actualmente se ubica La Trampa, y por ende, muy cerca o allí, Gil Naranjo en 1586 fundó la comarca de Mucurusturu.  Entre 1619 y 1620  fueron  reagrupados y fundados varios pueblos  y comarcas indígenas por Vásquez de Cisneros, desapareciendo  Mucurusturu.

                                                                                                                                                                                                                           

“En este contexto, es que el encomendero Francisco de Trejo alegará en 1619 la conveniencia de juntar indios de distintos repartimientos en la población de La Sabana, por ser camino real de La Grita para el puerto de San Pedro”. (Parada. Pág. 24). 

De esto,  se intuye que entre 1619 y 1620 varias comarcas fueron reagrupadas y,  por tanto, fueron refundados otros pueblos indígenas por Vásquez de Cisneros, desapareciendo la comarca Mucurusturú que ocupaba el sitio donde hoy está La Trampa.

Sobre el abuso que cometían los curas (sacerdotes) contra los indios, el obispo Hernández Milanés, en su acción pastoral manifestó: “En nuestra visita, y antes de ella habemos llegado á entender que muchos Curas Doctrineros, disponen encarcelar, prender, y castigar á los Indios, azotarlos, y cortarles el cabello, y que todo esto lo practican muchas veces por sí mismos contra lo dispuesto en la Ley 6, lib. 1º, tit. 13 de la Recopilación que sólo les permite obrar de algún modo de los expresados teniendo comisión del Obispo”. (Giordano. Pág. 35).

“La nación de las Lagunillas se subdividían en las subtribus llamadas Cacés, Mucuinamos, Tibicuayes, Maculares, Mucusumpús, etc.”. “… la mayor parte de las tribus del estado Mérida, hablaban una lengua matriz, subdividida en dialectos tan parecidos que se entendían los indios unos con otros”. (Salas. Pág. 24). No poseían lenguaje escrito.

Los indios eran “… pequeños, anchos de busto, de color oscuro y llevaban barba y bigotes poblados, por lo que los españoles los llamaban barbudos”.  (Villamizar. Pág. 26). Esto, referido a la fisionomía de nuestros aborígenes.

Las tribus que habitaron el territorio que actualmente ocupa Lagunillas se distinguían por dos razones relacionadas con su hábitat “… la tierra seca que necesita ser irrigada y la presencia de un elemento natural: el urao, extraído de la laguna, elemento de la mayor importancia para los naturales por cuanto será usado como moneda, como sal en la comida y que entrará en la composición del chimó…”. (Rojas. Pág. 11).

“El indio quinaró (de Lagunillas) es de un color más oscuro, pudiera decirse que es negro, de labios más bien finos, de vientre desarrollado, grueso de cuerpo y miembros delgados”. (Rojas. Pág.  20).

“Muchos grupos y familias se refugiaron en efecto en los cerros a la llegada de los españoles, y a partir de entonces sólo vivieron abajo los indios encomendados…“ (Clarac. Pág. 23).

Se concluye que nuestros indígenas no poseían lenguaje escrito, se comunicaban oralmente. ¡Lástima que ningún español o merideño haya recopilado de forma sistemática, traducido al Español, la lengua y los dialectos de nuestros indígenas. A principios del siglo pasado aún se hablaban  algunos, conservados en los  indígenas sobrevivientes, pero al morir el último de ellos esta posibilidad se perdió para siempre…

 

-Sanoja y Suescum. (Clasificación de tierras con fines agrícolas y conservacionistas. (Margen derecha de la cuenca media-inferior del río Chama. Sector Chiguará – La Trampa – Lagunillas. Estado Mérida. ULA. Facultad de Ciencias Forestales. Escuela de Geografía – Mérida – Venezuela. 1989.

-Parada Soto, Ana Isabel. [ Pueblos de Indios de la Provincia de Mérida: Su evolución (1558-1657) Trabajo de Ascenso. ULA. Facultad de Humanidades y Educación. Escuela de Letras. Departamento de Historia del Arte. Mérida. Venezuela. 1992].

-Giordano Palermo, Juan Antonio. [Historia de la Diócesis de Mérida (1778-1873). Imprenta Oficial del Ejecutivo del Estado Mérida. Mérida 1983].

-Salas, Julio César . [Etnografía de Venezuela. (Estados Mérida, Trujillo y Táchira). Los Aborígenes de la Cordillera de Los Andes. ULA. Mérida. 1997]

-Villamizar, Julio. (La fundación de Santiago de Las Lagunillas. Publicación del Concejo Municipal del Distrito Sucre. Lagunillas. Estado Mérida. 1983).

-Rojas, José de La Cruz.  (Lagunillas en cinco crónicas. Lagunillas. Venezuela. 1978).

-Clarac, Jacqueline. [Dioses en exilio. (Representaciones y prácticas simbólicas en la Cordillera de Mérida. Ensayo Antropológico). Colección Rescate 2 (FUNDARTE). Editorial Arte. Caracas. Venezuela 1981].

Centro de La Trampa

Si el lugar que se observa en la foto pudiera hablar, qué de cosas nos contaría. Ha visto pasar el tiempo y varias generaciones de tramperos, de visitantes y turistas. ¡Qué nos diría!

Según relatos de abuelos, trasmitidos de padres a hijos, a finales del siglo XIX, vecinos de Chiguará se asentaron en el sitio donde está hoy La Trampa.
En esa época se tenía por costumbre soltar los animales en las montañas para que se alimentaran con las hierbas del campo, volviéndose cimarrones con el paso de los días en libertad.
Luego de transcurrido un tiempo, sus dueños, basados en la intuición y el tanteo, calculaban el momento oportuno para recuperar el rebaño.
En varias partidas, integradas por dos o tres personas, subían desde Chiguará a las montañas de La Trampa. Ya en el lugar, emitían gritos llamando al ganado que días antes había sido ya cebado con una mezcla de panela rallada con sal procedente de la laguna de Urao.
Reunían sus reses y las guarnecían en cercos de piedra, contando sus ganancias o pérdidas: los nuevos terneros o el engorde del rebaño o su definitivo extravío.
A raíz de que la pérdida de animales se hizo regular por el ataque de los felinos, decidieron establecerse cerca para defenderlos.  Ese hecho dio lugar a la construcción de las primeras casas, lo cual puede considerarse como la fundación de La Trampa.
Una tarde temprano recogieron el rebaño resueltos a solucionar el problema. Armaron la trampa para cazar al devorador furtivo.
Cerca de la medianoche los perros empezaron a ladrar. No pasó mucho tiempo, y en las primeras horas de la madrugada se escuchó un sonoro disparo, era la respuesta del chopo armado que descargaba su munición matando un enorme tigre.
Esta pequeña hazaña, la de sobreponerse a tal adversidad, unió más a los primeros habitantes del lugar y como recuerdo de ese hecho, nombraron el sitio La Trampa y un poco más allá, El Tigre.

7618532“Más adelante pasaron por La Sabana de indios Mucusquís o Sabaneros al pueblo que hoy le dicen La Trampa. Desde allí doblaron buscando de nuevo el valle del Chama en dirección a la Sierra Nevada. Emprendiendo el descenso, bajaron la empinada cuesta que desde esa cumbre los condujo el 29 de septiembre a la Laguna de Urao entrando por la parte de arriba de Lagunillas, cuyo valle, en lengua Mucu de estos indios, le decían Jamuén”. (1)
De esta afirmación se deduce que el conquistador Juan Rodríguez Suárez, antes de llegar a Jamuén (Lagunillas), andando por el camino indígena que venía de La Sabana, pasó por La Trampa. Él y varios de sus soldados, fatigados por el viaje y la subida, descansaron al llegar a la planada, saciando su sed en las aguas de la laguna La Pantanosa.

“…que los indios de La Sabana o Mucusquíes, fueron incorporados a la tribu de los Chiguaráes, de diferente lengua y luego llevados al lejano sitio o asiento de los Jajíes”. (2)
Igual, se concluye que estos indios pasaron por el camino que atravesaba el sitio donde posteriormente se fundaría La Trampa.

“El Visitador Oidor Alonso Vásquez de Cisneros, empleó alrededor de cuatro meses en su recorrido por las poblaciones de Estanquez, Lagunillas, La Sabana… el día 22 de julio de 1655, fecha en la que tuvo lugar la llegada a Santiago de las Lagunillas, procedente de la Sabana, el Dr. Don Juan Modesto de Meler”. (3)
Se deduce que Vásquez de Cisneros, en este recorrido pasó por el lugar donde hoy está La Trampa.

De estos relatos históricos se infiere que donde está La Trampa fue uno de los sitios de encuentro entre el sur del Lago de Maracaibo, La Sabana, Jají y Lagunillas.

(1) Márquez. Pág. 45  (Juan Rodríguez Juárez. Conquistador y Fundador de Mérida. Talleres Gráficos de la ULA. Mérida. Venezuela. 1993).

(2) Salas. Pág. 39  (Etnografía de Venezuela. (Estados Mérida, Trujillo y Táchira). Los Aborígenes de la Cordillera de Los Andes. ULA. Mérida. 1997).

(3) Villamizar. Pág. 114 (La fundación de Santiago de Las Lagunillas. Publicación del Concejo Municipal del Distrito Sucre. Lagunillas. Estado Mérida. 1983).

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